Salud y Enfermedad

Intolerancia a la lactosa

La lactosa es el azúcar que se encuentra en la leche. El cuerpo produce una enzima llamada lactasa, la que se encarga de hidrolizar la lactosa para que pueda ser digerida. Algunas personas nacen sin lactasa, otra tiene muy poca y otras van produciendo cada vez menos. Cuando el cuerpo es incapaz de hidrolizar la lactosa se denomina intolerancia a la lactosa. Ésta produce nauseas, cólicos, distensión de estómago, gases y diarrea. Su tratamiento consiste en suprimir la leche. Sin embargo, la falta de consumo de leche puede ocasionar una baja en la ingesta de suficiente calcio y vitaminas, lo que es extremadamente importante para el desarrollo óseo.
La lactosa está presente en casi todas las leches de los mamíferos, con escasas excepciones (focas o morsas). Un hijo de padre y madre con intolerancia a la lactosa, tiene 4-6 veces mayor riesgo que un niño con un solo padre intolerante.

Leches especiales

Para obtener la leche semi descremada y descremada, junto a la grasa se extraen parcialmente las vitaminas que se encuentran en ella. Éstas son principalmente las vitaminas A y D, que son esenciales para el desarrollo de una buena visión y de huesos y dientes sanos y fuertes.
El cacao contiene sustancias llamadas flavonoides que ayudan a mantener el corazón sano y facilitar una buena circulación sanguínea y favorece el intercambio de serotina en el cerebro, que alivia la depresión. Además su composición original de hidratos de carbono, proteínas, minerales como el potasio, el fósforo, el magnesio y ácido fólico. Es un alimento excepcional que proporciona grandes dosis de energía nutritiva.