Procedimientos

Manometria anorectal

La manometría rectal es un procedimiento útil en el estudio de algunas alteraciones de la defecación en el niño como son la constipación crónica y la incontinencia fecal.
El examen detecta fundamentalmente los cambios de presión que se producen en el canal ano-rectal cuando se distiende el recto. Para este fin se introduce a través del recto un pequeño balón que registra los cambios de presión, los que son analizados en un computador. Este procedimiento dura aproximadamente 10-15 minutos, y no ocasiona dolor al niño. Este es un exámen muy seguro excepto por el mínimo riesgo de reacción vagal con el examen rectal y eventualmente vómitos con aspiración, efecto adverso nunca visto por nosotros pero reportado en otros países.

Para efectuar este examen y para que los resultados sean válidos se requiere que el niño tenga el recto vacío (debe haberse colocado los lavados indicados al solicitar la hora y debe haberse producido una evacuación adecuada, eliminando las deposiciones retenidas). Es necesario además que el niño esté tranquilo durante todo el procedimiento, por lo cual los niños pequeños o aquellos demasiado nerviosos pueden recibir una sedación con un jarabe llamado hidrato de cloral, que se da a tomar por boca aproximadamente 20 minutos antes de realizar el examen.

Al finalizar el examen, aquellos niños que han recibido sedación continuarán bajo los efectos del sedante durante algunas horas. Durante ese período, y hasta que despierte bien, el niño no debe alimentarse y deberá quedar bajo vigilancia por sus padres o un adulto responsable, ya que tendrá dificultad para discernir adecuadamente y presentará descoordinación motora.

Una vez que el niño despierte bien, podrá desarrollar una vida completamente normal, a menos que específicamente se indique algo especial y debe reiniciar todo su tratamiento previo (dieta, medicamentos) hasta una nueva indicación dada por su médico tratante, al cual deberá acudir con el resultado del examen.